Como nacer de nuestro anhelo
renasciendo en esta carne
Iluminar el horizonte
Con las manos de la entrega
con la grieta del marmol
con la sed del orante
Como un tobogan paleolitico
que yergue su trompa
para implsar su escencia
Como un muro de latidos
que aguarda el sol nasciente
del caos y la tregua
En el horizonte donde todo calla
y deja de pedir sentidos
Donde la erupción trae el inciendio
y el fuego es el umbral
fertilización de la tierra
Gabriela Crespo
viernes, 27 de febrero de 2009
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1 comentario:
Gabriela gracias a tu compromiso a llegado a mi la llegada del amor con Candelaria lastima que mi instinto no sea del todo compartido
Amo la poesía y el rincón del arte que es su premisa en donde el perfume de la mañana se diluye quisiera tenerla a ella no sabes cuanto le pido eso
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